Cada hito tiene su nombre tradicional y conviene aprovecharlo en la invitación porque aporta emoción y contexto. Los más celebrados: bodas de plata (25 años) y bodas de oro (50 años), seguidas de las de perla (30), las de rubí (40) y las de diamante (60). Mencionar el metal o piedra le da identidad a la fiesta y hasta inspira la paleta de colores: dorado para los 50, plateado para los 25. Un encabezado simple funciona muy bien:
Bodas de Oro 50 años de amor José y Carmen
O bien:
Bodas de Plata Celebrando 25 años juntos Roberto y Patricia
Este título da el tono antes incluso de leer los detalles.
